La crianza nos ofrece oportunidades diarias para mostrarles a nuestros hijos quién es Jesús.
Por eso nació Crianza Eterna.
Mi deseo es acompañar a las familias para que puedan llevar la fe a la vida cotidiana, uniendo la enseñanza de la Palabra de Dios, el desarrollo infantil y herramientas prácticas que les ayuden a formar el corazón de sus hijos.
"Creo que la obra más importante no ocurre únicamente cuando enseñamos un versículo o asistimos a la iglesia. También sucede en las conversaciones, en la corrección, en el perdón, en los límites y en los pequeños momentos de cada día."
Ningún recurso puede transformar el corazón de un niño. Esa es una obra que solo Jesús puede hacer. Pero sí puede ayudar a los padres a aprovechar cada oportunidad para dirigir a sus hijos hacia Él.
Cada recurso y herramienta que creo nace de una misma oración: que ayude a una familia a conocer más a Jesús y a vivir Su Palabra en la vida cotidiana. Porque, mientras sembramos con fidelidad, es Dios quien transforma el corazón de nuestros hijos.
Comienza hoy con herramientas prácticas y llenas de fe